Adjudicación de Tierras Fiscales

El proceso de regularización de tenencia de tierras e islas fiscales implica un conjunto de gestiones administrativas, técnicas y legales que tienen como propósito principal otorgar en forma definitiva un lote o solar a los reales habitantes de las Colonias con destino a vivienda o producción agrícola.

Las Colonias existentes en la provincia de Corrientes fueron creadas en diferentes etapas- fines de 1.800 y principios del 1900 en su mayoría- a lo largo de los años los habitantes y familias que se radicaron en las mismas fueron obteniendo la titularidad de los lotes, motivo por el cual en la actualidad el proceso de adjudicación de tierras fiscales tiene como principal objetivo regularizar la situación de los ocupantes que por algún motivo -falta de documentación, discontinuidad en los trámites o en los pagos-, no concretaron la tenencia definitiva del lote o solar.

Los habitantes de las Colonias Oficiales buscan regularizar su situación de tenencia de lotes donde residen y también algunos buscan solucionar conflictos entre vecinos que se disputan la tenencia, estos generalmente se termina resolviendo en el ámbito judicial.

En todos los casos se prioriza la adjudicación a los antiguos habitantes y los pequeños productores que desarrollan emprendimientos agrícolas o ganaderos.

La antigüedad de las Colonias hace que la disponibilidad de nuevos lotes esté supeditada a caducidades, transferencias de derechos o renuncias por lo tanto a medida que se regulariza la situación de un lote éste se entrega a los solicitantes inscriptos en una lista de espera.

Las adjudicaciones de tierras fiscales se rigen por la Ley Provincial Nº 3228 de Colonización en la que se establece las condiciones de entrega estas son la firma del boleto de compra–venta, un plan de pago, la obligatoriedad de residir en el lugar , de no vender sin autorización o arrendar a terceros para emprendimientos agrícolas.

La discontinuidad en el pago es una irregularidad que se presenta habitualmente, en este sentido se tiene en cuenta la situación económica o problemática que pudo haber tenido el productor como la pérdida de la cosecha u otra medida justificada y cuenta con la posibilidad de prórroga para el pago de los vencimientos.

Una vez que el adjudicatario provisorio complete el plan de pagos acordado, el ICAA envía la documentación a la Escribanía del Estado para que el propietario realice la gestión para la obtención del titulo de propiedad que valida la titularidad del terreno.

Llegar a este feliz término es una satisfacción para el ICAA y los productores que tienen en sus manos la titularidad del terreno.

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