ICAA. Reclamos “ambientalistas” sin fundamentos técnicos-científicos

Trabajamos con honestidad intelectual, transparencia y responsabilidad en el manejo del dinero público” dijo el titular del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA) Ingeniero Mario Rujana, respondiendo las agresiones verbales de la que fuera objeto ayer por unas personas autodenominadas “ambientalistas”.  

“El grupo ingresó al ICAA y se expresó libremente” explicó Rujana “se tuvo que escuchar agresiones hacia mi persona y hacia la gestión que realizamos; siempre los actos administrativos dictados en mi gestión, en este caso, autorizaciones tanto ambientales como de uso de aguas para arroceras, se hace porque hay un equipo calificado, capacitado y con experiencia en los informes técnicos previos” resaltó.

“Las cinco o seis personas que estuvieron en el organismo no pueden refutar técnica ni científicamente el trabajo que hace el equipo profesional del organismo.

Existen constancias –dijo el funcionario- que durante las convocatorias a Audiencias Públicas Ambientales Emilio Spataro, que era el que habló ayer, se inscribió en varias de las audiencia, pero finalmente no asistió, y justamente este el ámbito para cuestionar o presentar planteos técnicos y nunca lo hizo, en definitiva, su postura es “me opongo” porque sí.

También repetidas veces hemos invitado a grupos ambientalistas y por nota personal a Spataro a acompañarnos en la toma de muestras de indicadores ambientales que se realiza en los ríos Corrientes, Miriñay y Sistema Iberá y jamás asistieron, ni respondieron de manera alguna a la invitación. No obstante ello, se le seguirá invitando y colocando información en la página del organismo para su información.

Fallos judiciales

El área jurídica del organismo por su parte, a modo de ejemplo avalando el sustento técnico jurídico de los informes previos que da lugar a las firmas de las resoluciones del ingeniero Rujana, destaca que en una de las causas judiciales iniciadas por Spataro, donde cuestiona el procedimiento administrativo llevado adelante por el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente para otorgar la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y la concesión de uso de agua pública a una arrocera que toma el agua del río Corriente, en un primer fallo judicial, que a la fecha no se encuentra firme, no se hizo lugar a la medida cautelar por él peticionada, en virtud de la cual solicitaba la suspensión de la obra en curso del proyecto productivo en cuestión; rechazo que se fundó en los informes técnicos del ICAA tenidos a la vista del juez interviniente en la causa, la falta de acreditación de daños por Spataro, y primordialmente la presunción de legitimidad de la situación de regularidad y legalidad en la que se encuentra la arrocera cuestionada y que fuera plasmada en los actos administrativos dictados en el ICAA.

 

← Volver