Mediante un acuerdo entre el ICAA y el Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales (Cenpetrop) de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), los científicos realizan la vigilancia epidemiológica de la esquistosomiasis, en las cuencas del río Uruguay en el área correspondiente a la margen derecha, tramo comprendido desde el arroyo Chimiray (límite con Misiones y hasta el río Mocoretá (límite con Entre Ríos).

Dichos estudios contemplan las áreas correspondientes a las cuencas de los ríos Miriñay, Aguapey, Arroyo Mocoretá, y las respectivas subcuencas de los arroyos Guaviraví, Yatay, Ayuí Grande, Irupé, Curuzú Cuatiá, Chimiray, Garabí, Cuay Grande, Cuay Chico, Yohazá y Mocoretá, así como efluentes menores.

Las conclusiones de las diferentes etapas del trabajo determinan la no existencia de infestación humana pero sí alta presencia de los caracoles transmisores denominado biomphalaria tenagophila.

  La investigación encarada por el ICAA y llevado a cabo por el Cenpetrop tiene como objetivo intensificar las tareas de prevención de patologías regionales. El trabajo es realizado por los investigadores del Cenpetrop Carlos Edgardo Borda, María Josefa Rea, Osvaldo Benítez y Luis Mosqueda.
     

Galardón Científico

El estudio científico sobre la vigilancia epidemiológica de la esquistosomiasis en la provincia de Corrientes, que se llevan adelante desde el año 2006 un galardón en el WLV Congreso de Medicina Tropical realizado en Pernambuco, Brasil en Marzo de 2009.

El estudio que fue presentado por el director del Cenpetrop doctor Carlos Edgardo Borda fue premiado con la Mención Honrosa entre 282 trabajos científicos que compitieron en la sección “Vigilancia y control de enfermedades infecciosas y parasitarias”. El encuentro internacional reunió a más de tres mil investigadores, docentes, estudiantes y autoridades sanitarias de América Latina y Africa.

 

 

ACUERDO DE TRABAJO ENTRE EL INSTITUTO CORRENTINO DEL AGUA Y DEL AMBIENTE Y LA FACULTAD DE MEDICINA PARA EL ESTUDIO DE LA ESQUISTOSOMIASIS

 

El Decano de la Facultad de Medicina Doctor Baltazar Antonio Mazzaro y el titular del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA) Ingeniero Mario Rubén Rujana firmaron un Acuerdo de Trabajo que posibilitará la ejecución y el desarrollo del Proyecto denominado “ Vigilancia epidemiológica de la esquistosomiasis en la cuenca del río Uruguay en la Provincia de Corrientes ”, a través del Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales (CENPETROP) organismo de su dependencia a cargo del Doctor Edgardo Borda.

Objetivos
El Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales (CENPETROP), realizará durante dos años, -bajo la supervisión del ICAA- los trabajos necesarios para conocer y evaluar la situación epidemiológica referida a la existencia de la esquistosomiasis en la Provincia de Corrientes, presentando tres informes parciales y un informe final, que contendrá las recomendaciones con indicación de la metodología aconsejada para su instrumentación operativa.

La importancia de estos trabajos estriba en que posibilitará el estudio coordinado de una endemia que aparentemente aún no se ha establecido en el nordeste de la Argentina. La esquistosomiasis para existir como enfermedad necesita que se cumplan dos fases del ciclo biológico del parásito. La fase endógena se desarrolla dentro del individuo parasitado, que por padecer de la enfermedad, necesita de la asistencia diagnóstica y el tratamiento adecuado. La fase exógena está relacionada con el medio ambiente, es decir, con los otros elementos que integran el nicho ecológico de la parasitosis. Entre estos se encuentran el hábitat de los caracoles transmisores que viven en aguas superficiales. Este aspecto de la biología del parásito está directamente relacionado con la prevención y control. Esto último solamente se puede lograr cuando se coordinan las actividades de diferentes disciplinas del conocimiento como las comprendidas en el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente y la Facultad de Medicina.

Estudios a realizar
Se realizarán encuestas sobre la existencia de casos humanos de esquistosomiasis en muestras representativas de población en las áreas de riesgo en la margen derecha del río Uruguay con el objetivo de saber si existe la enfermedad en esa región.Se determinará la susceptibilidad y compatibilidad de muestras de población de caracoles (B.tenagophila y B. straminea) que viven en las aguas superficiales de la cuenca del río Uruguay para saber si pueden actuar como transmisores de la esquistosomiasis.Se capturarán roedores, de hábitos acuáticos, en las áreas en donde se encuentran caracoles que pueden actuar como transmisorespara conocer si esos mamíferos también pueden actuar como reservorios de la helmintiasis.Los resultados de estos estudios -y sus recomendaciones-, previo acuerdo entre la Facultad de Medicina y el ICAA, tendrán difusión a nivel provincial, nacional e internacional, para la preservación del ecosistema y la prevención de la esquistosomiasis.

Area de estudio
El área de estudio corresponde a la margen derecha del río Uruguay, en el tramo comprendido desde el arroyo Chimiray (límite con la provincia de Misiones) y hasta el río Mocoretá (límite con la Provincia de Entre Ríos), contemplando las áreas correspondientes a las cuencas del río Miriñay -por la cual dará inicio el estudio-, del río Aguapey y del río/arroyo Mocoretá, así como también a las respectivas subcuencas de los arroyos Guaviraví, Yatay, Ayuí Grande, Irupé, Curuzú Cuatiá, Chimiray, Garabí, Cuay Grande Cuay Chico, Yohazá y Mocoretá, así como los afluentes menores.

Consideraciones sobre la esquistosomiasis
La esquistosomiasis es una enfermedad parasitaria de origen hídrico transmitida al hombre por caracoles de agua dulce. Existe en 76 países en forma endémica. Más de 200 millones de personas están infectadas en todo el mundo y alrededor de 600 millones de seres humanos están expuestos al riesgo de infectarse y enfermar. Aunque solo el 10% de las personas infectadas tengan una enfermedad clínica grave, ese porcentaje representa a 20 millones de personas gravemente enfermas.De las 180 millones de personas infectadas restantes, se estima que entre el 50 y el 60% también tienen síntomas, lo cual constituye un problema de salud pública de enormes proporciones.

El efecto de la salud pública se puede determinar en términos de la frecuencia y la gravedad de la enfermedad, invalidez y muerte prematura relacionada con la esquistosomiasis.En el ciclo biológico del Schistosoma mansoni participan animales vertebrados e invertebrados. Entre los primeros se encuentran el hombre y otros mamíferos y entre los segundos caracoles que viven en aguas dulces superficiales.

La esquistosomiasis es causada por gusanos que habitan en la sangre adheridos por ventosas en las venas mesentéricas del intestino. En el ser humano la penetración de cercarias produce una serie de signos y síntomas (dermatitis, cefalea, fiebre, malestar general). La cercaria en su desplazamiento a través de la sangre realiza cambios biológicos hasta llegar a gusano adulto alrededor de 45 días después de penetrar y, entonces, vive adherido por medio de ventosas al endotelio de los vasos mesentéricos. La hembra depone una media de 350 huevos por día y éstos son los que causan la enfermedad que se traduce en agrandamiento del hígado (hepatomegalia), del bazo (esplenomegalia), ascitis, hipertensión del sistema porta, etc. La sintomatología y la evolución de la enfermedad están en relación directa con el número de gusanos que alberga el individuo y el estado nutricional.

La infección y la enfermedad puede afectar a cualquier edad, pero los que más la padecen son los niños de ambos sexos en la etapa escolar.En la Argentina actual se presume que no existen casos humanos. Solamente se puede suponer que no hay casos autóctonos, porque en la vasta región del nordeste del país, las aguas superficiales relacionadas con los numerosos afluentes de los ríos Paraná y Uruguay están pobladas de caracoles Biomphalaria tenagophila y B.straminea que actúan como transmisores naturales de la esquistosomiasis en el Brasil. En las dos últimas décadas se han producido grandes cambios en el ecosistema de los dos grandes ríos Paraná y Uruguay que forman la Mesopotamia Argentina. Aparte de la construcción de las represas hidroeléctricas de Salto Grande y Yacyretá, el tratado del Mercosur ha incrementado notablemente el tránsito fronterizo de personas, sin ningún control sanitario, desde y hacia zonas endémicas del Brasil a la Argentina. Por otra parte, una causa determinante en la mayoría de las veces de la propagación de la esquistosomiasis son las construcciones hidráulicas sin control sanitario.

En la Argentina durante laconstrucción de la represa Yacyretá Apipé existió entre 1975 y 1989 una efectiva vigilancia epidemiológica de la esquistosomiasis, las actividades desarrolladas, a través de un Convenio entre la EBY y la UNNE , permitió que personal del Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales detectase cuatro casos de esquistosomiasis en obreros brasileños. Estos fueron sometidos a cuarentena y tratados apropiadamente. De esta forma se impidió la propagación en Ayolas, en donde existen criaderos naturales de B. tenagophila. Para contrarrestar la expansión de la enfermedad se aconseja el riego por: a) aspersión y goteo y b) ultivos múltiples, arroz intercalado con otros cultivos.El contacto de los seres humanos y los animales con el agua en estos embalses pequeños generalmente es frecuente, lo cual crea condiciones ideales para la transmisión.

Impacto del Proyecto en el desarrollo económico social
Los resultados de los trabajos tendrán un impacto sobre el bienestar de la población, tanto en la salud como en los aspectos económico y social. La esquistosomiasis es considerada la segunda en importancia sanitaria en el mundo. Más de 500.000 personas mueren anualmente como consecuencia del daño que ocasiona a la salud. El daño también alcanza a la economía de cada uno de los países afectados por el gasto que se lleva el diagnóstico, el tratamiento y la profilaxis de las poblaciones que viven en áreas endémicas. El campo social, en su conjunto, también es alcanzado por la esquistosomiasis. La propagación está ligada estrechamente a la educación, pues cuando se ignora como prevenirla, se establece y expande en las clases sociales menos favorecidas, por la falta de sistemas adecuados de evacuación de excretas, viviendas precarias y carencia de agua potable. El logro de los conocimientos de este proyecto pueden contribuir al normal desarrollo económico y social del nordeste de la provincia de Corrientes, de llevarse a cabo este Proyecto, tratando de prevenir la propagación de esa enfermedad.

Los trabajos propuestos podrían contribuir en el mejoramiento futuro de la educación en el país, cuando se demuestre que las actividades coordinadas de diferentes áreas del conocimiento favorecen al bienestar del hombre.

Poster presentado.

Certificado Primer Premio.